Cadena de favores uno
Hace aproximadamente un mes un amigo acudió a mí porque necesitaba que una persona lo escuchara, el hecho fue que llego a mí como caído del cielo debido a la tarea que había dejado Salvador Lemis. Este joven se encontraba mal anímicamente, él solo necesitaba ser escuchado y a la vez poder escuchar un punto diferente de vista sobre la situación que estaba atravesando. Puedo decir que esta persona la puedo considerar un gran amigo y es por eso que me di a la tarea de ayudarlo para que se encontrara de nuevo en un equilibrio emocional adecuado.
Después de la plática que tuvimos él me comentaba que se sentía mejor debido a que había podido desahogarse, al escuchar sus palabras de agradecimiento me hizo sentir feliz el saber que había colaborado con un granito de arena aportándole un poco de mi conocimiento.
También le comentaba que así como yo lo ayude cuando él lo necesitaba, le pedí el favor que siguiera esta cadena ayudando a 3 personas que lo necesitaran y que le comentara a cada una de ellas que si pudieran seguir la cadena.
Cadena de favores dos
En mi segunda cadena de favores también tuve la fortuna de poder ayudar a un familiar para ser exacto una prima de 14 años, que su mamá me pidió de favor que la orientara con respecto a temas de la adolescencia como el noviazgo, la vestimenta de los jóvenes a esa edad, los amigos, las salidas, etc.
La situación fue que tuve una plática de manera casual con ella para que no se percatara que la estaba orientando con respecto a los temas mencionados anteriormente, de hecho fue tan casual que parecía que nos estábamos confiando secretos la una a la otra, todo ocurrió en una ambiente relajado. De hecho después de pasados unos días recibí una llamada de ella pidiéndome que la ayudara con una situación que la mantenía despierta en las noches, y por consiguiente la ayude.
Al hacer esto último le comente que si por favor así como yo estuve con ella cuando lo necesitaba, ella pudiera ayudar a 3 de sus amigos y así sucesivamente hasta hacer una cadena, y así lo hizo de hecho solo me mencionó el nombre de las 3 personas que ayudo Xiomara, Julio y Raquel.
Cadena de favores tres
En el último caso también ayude a un amigo que se encontraba mal anímicamente, pero en este caso yo lo note muy decaído y apartado de los demás, y por eso decidí preguntarle si le podía ayudar en algo y efectivamente él me dijo que sí, que tan solo lo escuchar y lo aconsejara y así lo hice de hecho fueron dos días de una plática intensa, en la cual pude observar que fue de gran ayuda para él el poder desahogarse platicando con una amiga.
Después de ello yo le comente que si me podía ayudar realizando una cadena de favores como en la película, y efectivamente me dijo que sí.
lunes, 29 de noviembre de 2010
martes, 23 de noviembre de 2010
El mundo de los significados relacionados con la accion y construidos a partir de lasrelaciones
Qué complicado es vivir en un mundo de significados, sobre todo cuando nos encontramos en terapia, ya que es difícil poder “comprender o entender” lo que el cliente expresa.
Los significados de las palabras vienen arraigados a las experiencias y la cultura. Dentro de la conversación sostenida por las personas (ya sea también en terapia) existe un lenguaje llamado local, este lenguaje se construye a partir de las modificaciones de significados. Ya que cada persona trae consigo un lenguaje común y para poder entender, hay que llegar a un acuerdo de significados. Cuando se habla de lenguaje (corporal u oral), el significado de una palabra pudiese tener diferentes connotaciones, ya que quizá le dé un significado y otras personas le den otro. También los significados de las palabras proceden del tipo de rol que este ejerciendo en un momento determinado, pudiendo ser madre, hija, esposa, amiga, terapeuta, etc. Por que como puso Roció en el ejemplo no es lo mismo que tu hija diga mamá me voy a acostar con mi novio, obvio le negarías, pero si una amiga te lo dice hasta le dices: ¡te estás tardando! A la vez las personas tienden a actuar de la misma manera en que son tratados, ya que tienden a expresarse de la misma manera.
Lo anterior nos sucede en la vida cotidiana porque hasta con las personas que tenemos cerca sean amigos, padres, hijos, esposos, novios, etc., con cada uno de ellos formamos un lenguaje local, que no es el mismo que usaríamos con un papá o con una amiga o con el esposo. Y en algunas ocasiones no nos tomamos la molestia de preguntar sino que damos por hecho algo, y a partir de ahí se comienzan a crear las diferentes hipótesis que comienzan a pasar por la mente y es un juego de nunca acabar.
Todo lo anterior lo podemos llevar a terapia cuando un cliente llega y expresa su situación se coloca en el rol donde se ve más afectado y a partir de ahí es de donde se va a crear el lenguaje local para poder comprender la situación, y nuestro desempeño como terapeuta es ir descubriendo junto con el cliente (terapia colaborativa) los posibles modos de resolver o disolver el problema. Bien se dice que cuando la curiosidad se acaba la conversación tambien.
Los significados de las palabras vienen arraigados a las experiencias y la cultura. Dentro de la conversación sostenida por las personas (ya sea también en terapia) existe un lenguaje llamado local, este lenguaje se construye a partir de las modificaciones de significados. Ya que cada persona trae consigo un lenguaje común y para poder entender, hay que llegar a un acuerdo de significados. Cuando se habla de lenguaje (corporal u oral), el significado de una palabra pudiese tener diferentes connotaciones, ya que quizá le dé un significado y otras personas le den otro. También los significados de las palabras proceden del tipo de rol que este ejerciendo en un momento determinado, pudiendo ser madre, hija, esposa, amiga, terapeuta, etc. Por que como puso Roció en el ejemplo no es lo mismo que tu hija diga mamá me voy a acostar con mi novio, obvio le negarías, pero si una amiga te lo dice hasta le dices: ¡te estás tardando! A la vez las personas tienden a actuar de la misma manera en que son tratados, ya que tienden a expresarse de la misma manera.
Lo anterior nos sucede en la vida cotidiana porque hasta con las personas que tenemos cerca sean amigos, padres, hijos, esposos, novios, etc., con cada uno de ellos formamos un lenguaje local, que no es el mismo que usaríamos con un papá o con una amiga o con el esposo. Y en algunas ocasiones no nos tomamos la molestia de preguntar sino que damos por hecho algo, y a partir de ahí se comienzan a crear las diferentes hipótesis que comienzan a pasar por la mente y es un juego de nunca acabar.
Todo lo anterior lo podemos llevar a terapia cuando un cliente llega y expresa su situación se coloca en el rol donde se ve más afectado y a partir de ahí es de donde se va a crear el lenguaje local para poder comprender la situación, y nuestro desempeño como terapeuta es ir descubriendo junto con el cliente (terapia colaborativa) los posibles modos de resolver o disolver el problema. Bien se dice que cuando la curiosidad se acaba la conversación tambien.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Reflexión
Observar desde los diversos paradigmas como el romanticismo, la modernidad y posmodernidad, me hace reflexionar como es que las tres llegan a influir en mi vida, ya que como se mencionaba hemos aprendido de cada uno por ejemplo nosotros no vivimos el amor como lo vivían los del romanticismo ya que amor llega a ser un constructo al cual se le puede dar diversos significados y que en si el amor que nos toca vivir no es más que palabras cursis como decía Rocío, ya que no se vive con las misma intensidad que la del momento.
Pensando de alguna manera creo que he crecido en un ambiente moderno pero me he ido desarrollando en uno posmoderno. Digo esto porque durante la formación que obtuve en la licenciatura digamos que fue muy “cuadrada” ya que solo se manejaba las corrientes que podrían llegar a una verdad absoluta (como el psicoanálisis que centra el problema en las cuestiones de la niñez) y que no ve más allá de lo que podría estar pasando alrededor de la persona. Y comparando con la posmodernidad puedo decir que me agrada más la idea de entrar en la postura de “no saber” ya que como mencionaba Harlene yo no soy un experto en la vida de la persona, lo único que puedo hacer es acompañarla durante el proceso.
Pero caigo en la cuenta de que las personas están tan acostumbradas a que otros tomen decisiones por ellas y no se hagan responsables de sus actos. Con lo anterior me refiero a que la persona llega con la idea de que somos expertos y que nosotros le vamos a dar la “solución mágica” para resolver la problemática.
A la vez me pongo a pensar en las cuestiones que tenemos arraigadas y como lo que para unos es normal para otros es un problema y viceversa. Como quien diría romper con los estereotipos que nos han inculcado desde pequeños como el decir que es bueno y que es malo.
A la vez que durante el ejerció de la reflexión mis compañeros pudieron expresar la inseguridad que tiene de pasar de una modernidad a una posmodernidad ya que ellos habían crecido en un mundo totalmente moderno, pero al irlos escuchando me surgió la inseguridad de no sentirme tan insegura como ellos.
Y como es que sin la intención de ponernos a analizar nuestra vida lo estamos haciendo y como se dijo entramos con unas ideas y salimos con otras, es decir, el mundo es cambiante pero en un proceso circular y no de manera lineal como se ha planteado en el modernismo.
Y como es que los niños de ahora están creciendo en un mundo lleno de estímulos y que quizá para los papás de ahora no comprendan que en su época no se tenía la tecnología que se tiene ahora y que es necesaria de una u otra manera.
Pensando de alguna manera creo que he crecido en un ambiente moderno pero me he ido desarrollando en uno posmoderno. Digo esto porque durante la formación que obtuve en la licenciatura digamos que fue muy “cuadrada” ya que solo se manejaba las corrientes que podrían llegar a una verdad absoluta (como el psicoanálisis que centra el problema en las cuestiones de la niñez) y que no ve más allá de lo que podría estar pasando alrededor de la persona. Y comparando con la posmodernidad puedo decir que me agrada más la idea de entrar en la postura de “no saber” ya que como mencionaba Harlene yo no soy un experto en la vida de la persona, lo único que puedo hacer es acompañarla durante el proceso.
Pero caigo en la cuenta de que las personas están tan acostumbradas a que otros tomen decisiones por ellas y no se hagan responsables de sus actos. Con lo anterior me refiero a que la persona llega con la idea de que somos expertos y que nosotros le vamos a dar la “solución mágica” para resolver la problemática.
A la vez me pongo a pensar en las cuestiones que tenemos arraigadas y como lo que para unos es normal para otros es un problema y viceversa. Como quien diría romper con los estereotipos que nos han inculcado desde pequeños como el decir que es bueno y que es malo.
A la vez que durante el ejerció de la reflexión mis compañeros pudieron expresar la inseguridad que tiene de pasar de una modernidad a una posmodernidad ya que ellos habían crecido en un mundo totalmente moderno, pero al irlos escuchando me surgió la inseguridad de no sentirme tan insegura como ellos.
Y como es que sin la intención de ponernos a analizar nuestra vida lo estamos haciendo y como se dijo entramos con unas ideas y salimos con otras, es decir, el mundo es cambiante pero en un proceso circular y no de manera lineal como se ha planteado en el modernismo.
Y como es que los niños de ahora están creciendo en un mundo lleno de estímulos y que quizá para los papás de ahora no comprendan que en su época no se tenía la tecnología que se tiene ahora y que es necesaria de una u otra manera.
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