lunes, 20 de diciembre de 2010

Construcción y Deconstrucción

En la sesión del 18 de diciembre, con tan solo 3 preguntas sobre que es un psicoterapeuta, los elementos que debe tener y como deber ser una sesión, me hicieron reflexionar sobre los conocimientos obtenidos a los largo de 4 años de mi preparación profesional.
Al tratar de plasmar con palabras la definición o significado de cada una, represento para mí una lucha difícil, desde la elección de la palabra adecuada hasta que poner, debido a lo que ya he visto y aprendido en las diferentes clases. Este ejercicio me hizo reflexionar lo difícil que es entrar a la terapia sin prejuicios, dado que las personas (seamos terapeutas o clientes) estamos cargados de diversos significados sociales, con respecto a las palabras.
Al compartir con mi compañera de al lado las definiciones de las palabras me puede dar cuenta de la diversidad de significados que encontramos al momento de entrar en conversación, ya que en unas cosas compartíamos similares punto de vista pero en otros no. De hecho algunas palabras o términos que utilizamos, empezamos a darle un significado en el cual pudiéramos llegar a un acuerdo para poder tener una mayor comprensión (lenguaje local). Después de realizar ese ejerció, me dedique a reflexionar que al igual en terapia para poder tener un entendimiento, es de suma importancia establecer las pautas de los significados.
Por lo tanto ahí me di cuenta de la mucha influencia que tengo de los constructos sociales, ya que desde pequeños es lo que nos enseñan, y conforme vamos creciendo vamos reforzando dicho significado. Por ejemplo durante la carrera nos enseñaron el término empatía, con el cual nos daban a entender que es sentir lo que la otra persona siente, es decir, como si estuviéramos en los zapatos del otro. Pero qué difícil es poder sentir lo mismo que la otra persona, ya que quizá hayamos pasado por una situación similar pero no son los mismo sentimientos o emociones, quizá reaccione de diferente manera, o quizá no nos haya tocado vivir la experiencia.
Después el poder compartir con un grupo de 5 personas la experiencia, lo hizo más enriquecedor, ya que puede aprender des de el punto de vista de una persona que ha sido cliente, hasta el de la responsabilidad de tener a tu cargo a un grupo de personas y ser el mismo terapeuta. Y mientras se daba la platicaba pudimos ampliar un poco más abarcando temas como la religión, lo que nos enseñan en la universidad, etc. Y al volver a escribir lo que significaba para mí cada una de las diversas palabras dadas en clase, pude notar que el significado que tenía fue tan diferente al que inicialmente tenía.
Todo el ejerció sirvió para darnos cuenta de lo ocurrido en la terapia, desde la deconstrucción hasta la construcción, pero en este ejerció se pudo notar lo “fácil” que es ya que fue llevado paso a paso. En cambio ya en terapia, es más complicado sobre todo por el hecho de que no ocurre tan rápido y no existe una serie de pasos para poder llevar a cabo la construcción y deconstrucción.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El terapeuta irreverente

Por lo general las personas cuando tienen una conversación, se dice que “escuchan para hablar”, ya que tienden a arrebatar la palabra a la otra persona. Lo adecuado es “hablar para escuchar” ya que así la persona se da el tiempo en verdad escuchar.
Otro punto que se ocurre tanto en la terapia como en la vida diaria es la incertidumbre, ya que en cualquier situación puede darse, pero esto no hay que percibirlo desde el punto de vista negativo, sino desde uno positivo en el cual la incertidumbre ayude a reinventar las maneras de comunicación. Por otro lado se piensa que es el terapeuta el que dirige la terapia, pero en verdad es el cliente quien la lleva y esa es la intención de la terapia, ya que la persona sabe que decir y que no.
Cuando Cecchin se refiere al terapeuta irreverente se refería a no seguir un modelo sobre cómo llevar a cabo la terapia, ya que se piensa que uno debe tener un procedimiento a seguir (rapport, el tipo de preguntas abiertas o cerradas, el cierre de la sesión etc.), porque esto es lo que se enseña en las universidades. Como se menciona el desafío en la sesión es negociar y construir las maneras de llevarla a acabo de acorde con las expectativas de la familia y la cultura en que se desarrolla.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Reflexión

El poder construir nuevos significados, sea en terapia o en la vida personal, hace que el lenguaje pueda tener un crecimiento y no permanecer estático, porque bien como se menciona en la sesión de un momento a otro podemos darle un sentido diferente a lo que está ocurriendo.
Lo anterior se relaciona con los diversos roles que desempeñamos a diario (hijo, padre, hermano, amigo, novio, etc.) y de ahí se deriva que la relación que tiene con una persona es diferente a la que tiene con otra.
Como se menciona comúnmente, cada persona es un mundo y al entablar una conversación con una persona, el proceso de poder “traducir” lo que me está dando a entender es un poco difícil, ya que no se llega por completo entender o a poder sentir como la persona siente o piensa.
Al estar relacionándonos diariamente, tendemos a estar en un medio que fluctúa en lo común, y no nos damos cuenta de la diversidad de posibilidades que existen, que generan curiosidad de seguir conociendo de una u otra manera a la persona, ya que nunca terminamos de conocer a la persona ni aunque nos tomemos toda nuestra vida entablando una relación.
Al observar la sesión terapéutica y el poder hacer las preguntas asertivas dentro de la terapia es una tarea difícil pero no imposible, ya que la curiosidad es un factor importante que podemos tomar como un recurso al incursionar más, esto ayuda a hacer realizar preguntas que en su momento son asertivas y hace que el panorama cambie.
Lo más curioso de todo es el poder tener a Rocío como nuestro Pepe grillo, al ir diciéndoles a los terapeutas eso es una pregunta cerrada, ábrela, dale la vuelta, no te centres en su problema, ya que la persona es un mundo de posibilidades y no simplemente es el problema.

Si las personas son textos

El ejemplo que marca el capitulo con respecto a Ross y Laura es algo muy claro que sucede en la vida cotidiana y puedo asegurar que con mucha frecuencia. Nos habla de observar la conducta e interpretar lo que está ocurriendo entre las personas, además que cabe mencionar el hecho de contar o no con antecedentes de las personas para poder dar un sentido a dicha observación.
Es obvio que los acontecimientos que ocurren en nuestras vidas o dentro del contexto cultural, de una manera se encuentran limitados puesto que las personas tienden a presentar “hipótesis” que en ocasiones tienden a no ser confirmadas, y cuando menciono esto es porque las personas tienen la “manía” de solo observar y no acuden con quien en verdad está involucrado en la situación. Esto podría derivarse de los acontecimientos empíricos que llegan a tener por medio de las experiencias o por la percepción. Por otro lado se puede decir que las acciones realizadas están sujetas a diferentes interpretaciones, el único inconveniente seria identificar las intenciones, motivos y disposiciones.
Cuando tenemos un dialogo interno por lo general recurrimos a nuestras intenciones, emociones, como si fuera tan fácil acezar a las experiencias. Aunque también cabe mencionar que es difícil poder expresar con palabras algunos sentimientos internos.
La mayor importancia del lenguaje es permitir un intercambio de información, que como bien se mencionó en la sesión anterior, las personas traen consigo un lenguaje común (que es de acuerdo a la cultura) y llegan a formar un lenguaje local cuando se forma una relación.
Puedo cerrar que como se menciona en el capitulo el proceso de interpretación no es de una sola persona sino que es un proceso colaborativo.